Francisco podría ser USTED, YO, europeo parido en tierra americana, como sus hijos, nativos con rasgos extranjeros. Francisco es ese vínculo, el eslabón entre las etnias indígenas y el hombre occidental, el tronco, hasta hoy ausente, entre las raíces de los pueblos originarios y el follaje frutado del árbol social que somos.

EDICIÓN ESPECIAL DEL BICENTENARIO

“Un Lugar para Francisco” habla de identidad, de lucha por la desposesión y de la responsabilidad de todos de rescatar del olvido la huella del habitante originario. Francisco es el nombre elegido como imagen de quien necesita encontrar el carácter de su destino, a través de la posibilidad de ser en un hombre, todos los hombres.

Francisco se ubica en la historia como una voz que busca su lugar dentro de la heterogénea realidad de nuestra Patria, desde una búsqueda reflexiva que desata el nacimiento de una verdadera americanidad. Ese despertar de Francisco golpea con dureza al acercarse a la marginalidad de su propia vida.

La unión del hombre con su paisaje y el implacable enfrentamiento interior entre el bien y el mal, en un paseo por la historia argentina, proponen un texto intemporal que desemboca en el anuncio de un fuerte mensaje conciliador, que nos deja el sabor de la posibilidad de un país distinto.

La obra fue declarada de Interés Municipal por el Concejo Deliberante de Rosario (Santa Fe)

El texto de “Un Lugar para Francisco”, de la escritora Patricia Bottale, fue presentado, en su primera edición, junto al ensayo crítico del mismo, de la autora Marisa Martín.

Con posterioridad, fue musicalizado por el Maestro Juanjo Cura y puesto en escena en el Teatro El Círculo de Rosario en setiembre de 2006.

Dicha obra musical, constituida por más de setenta artistas, entre músicos, coro, solistas, el ballet de El Trébol y la inconfundible voz de Juanjo Cura se presentó en 2007 en el Monumento a la Bandera y, al año siguiente, en la Bolsa de Comercio de la misma ciudad.

En 2010 se presentará en el teatro El Círculo de Rosario, donde debutará, como cierre de Gala de las actividades oficiales del Bicentenario de nuestra Patria.

 

 
UN LUGAR PARA FRANCISCO
Patricia Bottale
 
ISBN Nº 978-987-1502-37-0
Cuenta Conmigo Ediciones
 
   
 
Francisco podría ser USTED, YO, europeo parido en tierra americana, como sus hijos, nativos con rasgos extranjeros.
Francisco es ese vínculo, el eslabón entre las etnias indígenas y el hombre occidental, el tronco, hasta hoy ausente, entre las raíces de los pueblos originarios y el follaje frutado del árbol social que somos.
Francisco representa y simboliza la búsqueda de una identidad que no renuncia ni a su sangre ni a su tierra… y que encuentra su esencia en el seno de ese espacio que lo alimenta en hijos, en soles, en sabiduría y… en justicia reclamada…
Como la obra literaria, la música es a veces diálogo y a veces confrontación. El instrumento elegido para ello es una orquesta de cuerdas representando lo occidental, y un grupo de instrumentos nativos, como embajadores de la tierra.
Ambos grupos dialogarán entendiéndose y desentendiéndose, observándose mutuamente, buscando qué los une y qué los separa. Y el relato se hace carne en el único instrumento que todos los hombres tenemos en común y el más noble que hay en la naturaleza: nuestra propia voz.
Un narrador, el coro y solistas, nos irán desglosando los versos, penetrando en nuestro pensamiento con un mensaje demoledor. El coro será a veces relator, naturales, soldados, y, a veces, todos nosotros...
En el primer acto, Francisco descubre la necesidad de vivir fuera de su raza y es recibido por los nativos. En el segundo, de corte netamente histórico, se narra la sangrienta confrontación entre hermanos, y la deportación de los indígenas a los confines de la tierra. Finalmente, el tercer acto, conciliador, expresa el deseo de una epifanía patria, de la manifestación de una nueva sociedad, una convivencia respetuosa, tolerante y pacífica. Una fusión que nos incluya a todos, un lugar común, ese lugar que Francisco encontró.
Por eso digo que Francisco es cada uno de nosotros, es usted y yo, que buscamos nuestro lugar en el camino de la vida.